Desde sus inicios la música ha sido un bálsamo que nos libera de asperezas tanto sociales como culturales, reafirmándonos como seres integrales, llevándonos en un flujo lleno de sensaciones y emociones, despertando al YO interno de su sueño insonoro, a través de experiencias, cuestionamientos, exploración y retroalimentación que desarrollan un trabajo integrado.

El currículum musical se estructura tomando como base los ejes de producción, apreciación, reflexión y difusión artística. De esta forma, el fenómeno musical es asumido en su triple consideración: como disciplina artística específica, manifestación estética y producto cultural.

La cultura tradicional es considerada un objetivo transversal y, por tanto, se ha integrado a los objetivos y contenidos de cada nivel. Junto a lo anterior, las aplicaciones de nuevas tecnologías implican no sólo el desarrollo de habilidades específicas que permitan un eficiente manejo de estos recursos, sino una aproximación a sus potencialidades creativas musicales.

Las actividades son realizadas en cuatro salas implementadas para el estudio y desarrollo musical, un teatro con los recursos necesarios para montajes artísticos, dando también espacios para proyectos independientes e interdisciplinarios. Las metodologías utilizadas están basadas en tres niveles de habilidades y destrezas según el diagnóstico de entrada de los postulantes, esto nos posibilita un mayor y mejor montaje de repertorio como entrega de contenidos.

Así, nuestra propuesta es desarrollar estudiantes integrales capaces de gestionar proyectos artísticos musicales, con un sentido crítico, pero también tolerantes a las diferencias propias del arte.